Traducido por Ma. José Torres, traductora de CrepusculoChile.com

Nota de Stephenie: Esta escena fue cortada del capítulo 11 “Complicaciones”. No quería borrarlo, pero no supe encontrar alguna excusa para que se quedara, así que lo dejé ir. Cuando fue muy tarde para ponerlo de vuelta, finalmente me di cuenta qué era lo que me preocupaba. Me refiero a la torpeza de Bella en el gimnasio muchas veces, y nunca la mostré en acción. Esta era la vez en que Edward estaba “mirando”, y era el lugar natural para mostrar esa torpeza. Jaja— ¡y ahora mi explicación es casi tan larga como el capítulo eliminado!
Badminton
Entré al gimnasio, mareada y tambaleándome un poco. Fui al vestuario, cambiándome como en una especie de trance, apenas consciente que habían otras personas a mi alrededor. En realidad, no me di cuenta del todo hasta que tuve una raqueta en la mano. No era pesada, pero no se sentía muy segura en mi mano. Pude ver a algunos de los chicos de mi clase esquivándome la mirada. El entrenador Clapp nos ordenó que formáramos parejas.
Afortunadamente, todavía quedaban algunos signos de caballerosidad en Mike; se acercó a mí.
—¿Quieres ser mi pareja? — preguntó animado.
—Gracias, Mike—no tienes que hacer esto, tú lo sabes – hice una mueca.
—No te preocupes, me mantendré fuera de tu camino – sonrío abiertamente. Algunas veces era muy fácil ser cariñosa con Mike.
Fui suave. Trate de dejarle el camino libre a Mike para que así él pudiera mantener al birdie en juego, pero el entrenador Clapp le ordenó que se quedara en su lado de la cancha para que yo pudiera participar. El se quedó mirando, para ver que sus palabras fueran cumplidas.
Con un suspiro, di un paso más hacia el centro de la cancha, sosteniendo la raqueta derecha pero con cautela. La chica del otro equipo se mofó maliciosamente mientras servía, debo haberla lastimado durante las clases de basketball, lanzándola unos pocos pasos después de la malla, directamente hacia mí. Desgraciadamente, salté hacia adelante, apuntando mi swing en la dirección del pequeño parásito de goma, pero olvidé tomar en cuenta la malla. Mi raqueta rebotó en la malla con sorprendente fuerza, soltándose de mi mano, chocando con mi frente antes de darle un golpe a Mike en el hombro, quien corría directo al birdie que había perdido completamente.
El entrenador Clapp tosió, disimulando una risa.
—Perdón, Newton – masculló, hizo una seña para que nos alejáramos y volviéramos a nuestras posiciones, posiciones menos peligrosas.
—¿Estás bien? – preguntó Mike, masajeándose su hombro al momento que yo me frotaba mi frente.
—Sí, ¿y tú? – pregunté cortésmente mientras recuperaba mi arma.
—Creo que sobreviviré – movió su brazo en círculos, asegurándose si aún podía moverlo completamente.
—Me voy a quedar aquí atrás – caminé a la esquina de atrás de la cancha, sosteniendo mi raqueta cuidadosamente detrás de mi espalda.
Fragmentos Eliminados
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