
Nota: Llamada telefónica entre Alice y Rosalie en el capÃtulo 18 de Luna Nueva. Narrado desde la perspectiva de Rosalie.
Error de Cálculo
Un pequeño susurro- no ahà algunos cientos de millas al norte- me hizo brincar. Mi mano se aferró automáticamente al teléfono cerrándolo instantáneamente y escondiéndolo de la vista a la vez. Coloqué mi cabello detrás de mis hombros y eché una mirada a través de las altas ventanas hacia el bosque, el dÃa era algo obscuro nublado, mis reflexiones eran mucho más brillantes que aquellos árboles y nubes. Miré fijamente, mis ojos completamente abiertos con una expresión asustada, mis labios se curvaban un poco hacia abajo y habÃa aparecido una pequeña arruga vertical entre mis cejas.
Fruncà el ceño y cambié la expresión de culpa por una desdeñosa, desdeñosa pero atractiva, aunque estaba distraÃda noté como una expresión fiera se veÃa en mi rostro, hacÃa un buen contraste con la aparente benevolencia de mis rizos dorados, a la vez mi ojos escudriñaron entre el bosque completamente vacÃo de Alaska, me sentà aliviada de ver que seguÃa sola, ese sonido no habÃa sido nada, tal vez un pájaro o solo una brisa.
No habÃa necesidad de sentirse aliviada me dije a mi misma, no habÃa necesidad de sentirse culpable, no habÃa hecho nada malo.
¿Acaso los demás planeaban nunca contarle la verdad a Edward?, ¿iban a dejarlo sumirse en la angustia para siempre en alguna horrible pocilga?, mientras Esme sufrÃa la pérdida y Carlisle reconsideraba cada una de sus decisiones y la alegrÃa natural de vivir que Emmett siempre irradiaba desaparecÃa poco a poco, ¿Era eso justo?
Además, para el caso, no habÃa manera de guardad secretos con Edward, tarde o temprano nos habrÃa encontrado, buscando a Alice o a Carlisle por alguna razón y habrÃa descubierto la verdad. ¿Nos habrÃa agradecido por “mentirle†con nuestro silencio? DifÃcilmente Edward siempre debÃa saber todo, vivÃa en ese sentido de saberlo todo y hubiera armado una enorme rabieta, enfurecido, solo por el hecho de que hubiéramos mantenido la muerte de Bella en secreto.
Tal vez cuando se calmara y se recuperara de todo este desastre me agradecerÃa por ser la única lo suficientemente valiente para ser honesta con el.
A muchas millas un halcón (Gritó) el sonido me hizo brincar y revisar por la ventana de nuevo, mi cara todavÃa tenÃa esa expresión culpable que no me agradaba y me miré ceñuda en el cristal.
Bien. Yo tenÃa mi agenda. ¿Era tan malo desear que mi familia estuviera unida otra vez? ¿Era muy egoÃsta extrañar la paz de todos los dÃas, la subyacente felicidad que habÃa dado por sentado, la felicidad que Edward parecÃa haberse llevado con el en ese vuelo? Yo solo deseaba q las cosas volvieran a ser como antes, ¿Por qué estaba tan mal? Yo no lo veÃa tan terrible, después de todo yo no habÃa hecho esto solo por mÃ, sino por Esme, Carlisle y Emmett.
Aunque no tanto por Alice habÃa que asumirlo, pero Alice estaba tan segura de que al final todo saldrÃa bien – que Edward no podrÃa permanecer lejos de su noviecita humana asà que ella ni siquiera se habÃa molestado en mostrar luto. Alice siempre habÃa funcionado de un modo diferente al resto de nosotros, encerrada en su siempre cambiante realidad; Edward era el único que podÃa participar en esa realidad, por esa razón yo pensé que su ausencia serÃa muy difÃcil para ella, pero estaba tan segura como siempre, seguÃa viviendo, su mente a un ritmo que su cuerpo todavÃa no alcanzaba. Estaba tan calmada…
Aunque estaba algo desesperada antes de ver a Bella brincar, ¿habÃa sido yo muy impaciente?, ¿HabÃa actuado precipitadamente? Por mi propio bien debÃa ser honesta conmigo misma por que Edward serÃa capaz de ver el egoÃsmo de mi decisión en cuanto volviera a casa, yo también debÃa reconocer mis malos motivos y aceptarlos ahora.
SÃ, estaba celosa de cómo se sentÃa Alice acerca de Bella, ¿habrÃa Alice corrido con tanta prisa, tan salvajemente y tan asustada, si me hubiera visto a mi brincar del acantilado? ¿TenÃa que querer a esa niña humana, común y corriente más que a mÃ?
Pero eso celos eran algo pequeño, eso habÃa apresurado aún más mi decisión pero no la habÃa controlado por completo; Yo hubiera llamado a Edward de cualquier manera, seguramente preferirÃa mi brutal honestidad sobre la amable decepción de los demás. Su amabilidad estaba perdida desde el principio, Edward regresarÃa a casa eventualmente, y ahora podrÃa venir más pronto. No sólo era la satisfacción de la familia que extrañaba.
Honestamente también extrañaba a Edward, extrañaba sus comentarios afilados, su humor algo obscuro que estaba más en armonÃa con mi propio humor que con el alegre y juguetón sentido del humor que Emmett tenÃa naturalmente, extrañaba la música- su estéreo resonando fuerte con su último descubrimiento de música indie, y el piano, el sonido de Edward entretejiendo sus pensamientos a través de una canción. Extrañaba la función de Edward en el garaje junto a mÃ, mientras arreglábamos autos, el único momento en el que estábamos en perfecta sincronÃa.
Extrañaba a mi hermano, seguramente no me juzgarÃa tan severamente cuando lo viera en mis pensamientos.
SerÃa una situación incómoda por un tiempo lo sabÃa, pero entre más pronto volviera, más pronto regresarÃamos a la normalidad.
Busque en mi mente algo de pena por Bella y me dio gusto darme cuenta que sentÃa un poco – Ella lo hacÃa feliz como nunca lo habÃa visto antes, por supuesto también lo habÃa hecho más miserable que nada en su siglo de vida, supongo que extrañarÃa la paz que le habÃa dado a Edward en esos meses, sinceramente lamentarÃa su pérdida.
Este sentimiento me hizo sentir mejor sobre mà misma, complacida vi mi rostro sonriéndome en el cristal enmarcado por mi cabello rubio y las pareces de cedro de la larga y calientita sala de Tanya y disfruté la vista, cuando yo sonreÃa no habÃa hombre o mujer mortal o inmortal que me igualara en belleza y eso era reconfortante, tal vez yo no era la persona con la que era más fácil vivir, tal vez era superficial y egoÃsta, tal vez habrÃa desarrollado un mejor carácter si hubiera nacido con una cara más simple y un cuerpo más aburrido, tal vez asà hubiera sido más feliz, pero eso era algo imposible de probar, mi belleza era algo con lo que siempre contarÃa. Sonreà más ampliamente.
El teléfono sonó e inmediatamente apreté mi mano, aunque el sonido provenÃa de la cocina no de mi puño. Supe que era Edward que llamaba para comprobar la información que le habÃa dado, no me creÃa, aparentemente me consideraba lo suficientemente cruel para hacer sobre el tema, fruncà el ceño mientras revoloteaba hacia la cocina a contestar el teléfono de Tanya. El teléfono estaba al borde de una larga mesa para cortar lo alcancé antes de que el primer timbrazo hubiera terminado y giré la cara hacia las puertas estilo francés mientras contestaba, no querÃa admitirlo pero estaba atenta al regreso de Emmett y Jasper por que no querÃa que me escucharan hablando con Edward por que se enojarÃan.
-SÃ- contesté -Rose, necesito hablar con Carlisle, ahora.
Me sorprendió oÃr la voz de Alice -Oh Alice- Carlisle salió de caza, ¿qué…?
-Bien, tan pronto esté de regreso.
-¿Qué pasa? lo buscaré ahora mismo y le diré que te llame.
–No- me interrumpió e nuevo- estaré en un avión, -Escucha, ¿has sabido algo de Edward?
Fue raro como mi estómago se retorció, sentà como si bajara todo lo posible en mi abdomen, lo que sentà trajo consigo un extraño deja vu, un vago recuerdo de las memorias humanas hacÃa ya mucho tiempo perdidas, nausea.
–Bueno, sà Alice, de hecho hablé con Edward hace solo unos minutos- por un breve segundo jugué con la idea de que Edward me habÃa llamado a mi como una coincidencia. Pero no habÃa razón para mentirme, Edward me darÃa muchos problemas cuando volviera. Mi estómago seguÃa inusualmente comprimido, pero lo ignoré y decidà enojarme, Alice no podÃa tratarme asÃ, Edward no querÃa mentiras, Edward querÃa la verdad, en eso me respaldarÃa cuando regresara.
–Tú y Carlisle estaban equivocados- continué- Edward no les agradecerÃa que le mintieran, el querÃa la verdad, asà que yo se la proporcioné, lo llamé hasta que me contestó, dejarle un mensaje habrÃa estado mal. – ¿Por qué-dijo Alice susurrando-, por que harÃas eso Rosalie?
-Por que entre más pronto supere esto, mas pronto volverán las cosas a la normalidad, no se hubiera vuelto más fácil con el tiempo, asà qué, ¿por que evitarlo?, el tiempo no cambiará nada, Bella está muerta, Edward la enterrará y se recuperará, es mejor que empiece ahora.
–Bueno, pues estás equivocada Rosalie, eso será un problema ¿no crees?- preguntó Alice en un tono furioso.
- ¿Equivocada?- parpadee rápidamente intentando comprender- ¿Bella sigue viva?- susurré sin creer mis palabras, y tratando de adivinar en que me equivocaba.
–SÃ, está bien, en perfectas condiciones.
- ¿Bien?, la viste saltar de un acantilado.
–Me equivoqué
Las palabras sonaron extrañas en voz de Alice, Alice quien nunca se sorprendÃa, quién nunca se equivocaba.
- ¿Cómo?-
-Es una larga historia…-
Alice estaba equivocada, Bella estaba viva, y yo habÃa dicho…
-Pues has hecho un buen lÃo- gruñÃ, volviendo mi disgusto en acusación. Edward se pondrá furioso cuando regrese a casa.
–También en eso te equivocas- replicó Alice, podrÃa decir con seguridad que hablaba entre dientes- Por eso estoy llamando.
– ¿Equivocada sobre qué, Edward viniendo a casa? ¡Por su puesto que vendrá! -me reà burlonamente- ¿Qué?, ¿crees que va a jugar a Romeo?, ¡Ja! ¿Como un estúpido romántico?
–SÃ, eso es exactamente lo que vi.
La convicción de sus palabras hizo que mis rodillas se sintieran extrañamente inestables, me sostuve de una de las paredes de cedro para apoyarme, un apoyo que mi cuerpo duro como un diamante no necesitaba.
–No, el no es tan estúpido- debe darse cuenta de eso.
Pero no pude terminar la oración por que apareció en mi mente una visión propia, una impensable visión de mÃ, si de alguna manera Emmett dejaba de existir, evité pensar en esa escalofriante idea. –No- no habÃa comparación alguna, Bella era sólo una humana, Edward no deseaba que ella fuera inmortal, no era igual, ¡Edward no podÃa sentir lo mismo!
-Yo… no era mi intención Alice, yo solo querÃa que regresara a casa- mi voz se habÃa vuelto un chillido.
–Es un poco tarde para eso Rose- guárdate el remordimiento para alguien que lo crea.
Se escuchó un clic, me habÃa colgado el teléfono.
–No- susurré y negué con la cabeza por un momento- Edward debe regresar a casa.
Intenté observar mi cara en el cristal de la puerta estilo francés pero ya no podÃa verla, era solo una mancha blanca y dorada sin forma, entonces a través de la mancha, a lo lejos en el distante bosque, un enorme árbol se movió erráticamente desencajando con el resto del bosque. Emmett Quité la puerta de mi camino y se estrelló bruscamente contra la pared, pero el ruido se escuchó detrás de mi por que ya estaba corriendo hacia el bosque.
– ¡EMMETT!, grité, ¡EMMETT, AUXILIO!
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